Historietas | Mexicanas Para Adultos

Estas no eran simples revistas porno. La línea "Sensacional de Mujeres" (dibujada por autores como Leopoldo Durañona) contaba historias de infidelidades con finales trágicos. Una viñeta mostraba el acto sexual, pero la siguiente mostraba el cadáver de la amante flotando en un río. Era una mezcla de cine negro, folletín y erotismo que hoy sería impensable en el sano mercado estadounidense. "La historieta mexicana para adultos es el único lugar donde el sexo lleva siempre a la desgracia, pero los lectores vuelven por más." — Comentarista anónimo de la revista El Chamuco . Con la muerte de los puestos de revistas y la llegada del internet, se pensó que este género moriría. Todo lo contrario. La nostalgia y la necesidad de un humor más ácido han traído de vuelta a las historietas mexicanas para adultos en formato de lujo.

Cuando pensamos en la industria de la historieta, la mente suele volar inmediatamente a los superhéroes de Marvel o DC, o al manga japonés. Sin embargo, durante gran parte del siglo XX, México fue una potencia editorial de novelas gráficas e historietas. Pero no todo eran cuentos infantiles o adaptaciones de clásicos; existe una vena subterránea, rica y compleja, que pocos se atreven a mencionar en voz alta en reuniones familiares: las historietas mexicanas para adultos . historietas mexicanas para adultos

Títulos como El Santos vs. La Tetona Mendoza (creada por Jis y Trino) explotaron la estética adulta desde el humor absurdo y la crítica social violenta. El Santos era un luchador que resolvía problemas existenciales matando monstruos y bebiendo cerveza; sus historias estaban salpicadas de tetas, drogas y referencias a la política priista. Estas no eran simples revistas porno